Entre los problemas capilares que más detecta nuestro equipo al hablar contigo y con otras personas están el cabello con tendencia grasa, la aparición de caspa, los largos dañados y la falta de brillo y de volumen.
¿Sabías que pasarte a lo natural puede ayudarte a reducir estos problemas capilares?
En este nuevo artículo, LAO te da cuatro señales que demuestran que tienes que cambiar de champú.
Tu cabello se engrasa demasiado rápido
Conviene saber que el sebo es bueno para tu cabello. Lo protege de las agresiones externas. La película hidrolipídica producida por el sebo y presente en tu cuero cabelludo aporta un aspecto suave y brillante a tu melena. Sin sebo, tu cabello se debilita.
La producción excesiva de sebo puede deberse a agresiones externas como la contaminación, la sobreexposición al sol o el uso del secador. El estrés, ciertos medicamentos y los trastornos endocrinos también alteran la producción de sebo.
El primer reflejo que tenemos cuando el cabello está graso es lavarlo demasiado a menudo. Sin embargo, tu cabello corre el riesgo de dañarse aún más. Para protegerlo, las glándulas sebáceas producirán todavía más sebo. Consecuencia: ¡tu cabello se engrasa aún más!
Soluciones:
- Para regular el sebo, te aconsejamos espaciar los lavados. Lávate el cabello como máximo dos veces por semana.
- Aclara tu cabello con agua fría y evita los secadores, porque el calor reseca el cabello. Es mejor secarlo con aire frío o al aire libre.
Tus largos están secos
Quien dice cabello seco, dice largos que han perdido suavidad y flexibilidad. Tener el cabello seco puede deberse a una producción insuficiente de sebo, pero también a otras agresiones como los brushings, las coloraciones y las decoloraciones, que dañan tu cabello.
Consecuencias: tu cabello está apagado, se rompe más rápido y le falta brillo.
Soluciones:
- Haz baños de aceite protectores. Haz tratamientos con aloe vera y gel de lino para suavizar tu cabello.
- Te aconsejamos usar nuestro Champú Nutritivo de cáñamo bio. Rico en omega 3 y 6, ¡aportará elasticidad y suavidad a tu cabello!
Si tienes a la vez el cabello graso y los largos secos, te aconsejamos alternar el Champú Nutritivo de cáñamo y el Champú Purificante de ortiga. Son muy beneficiosos para el cabello que sufre a la vez un exceso de sebo en el cuero cabelludo y una falta de sebo en las puntas. Nuestros productos de lavado naturales calman tu cuero cabelludo y cuidan tus largos.
Falta de brillo
Una de las consecuencias del cabello seco es la falta de brillo.
Soluciones:
- Elige alimentos ricos en vitaminas, zinc, hierro y ácidos grasos. Para saber más, entra por aquí.
- Evita los champús convencionales con siliconas, que aportan un falso efecto de brillo y suavidad.
- Aclara tu cabello con vinagre de sidra o vinagre blanco. El vinagre cierra las microescamas de tu cabello y le aporta brillo y flexibilidad.
Cuero cabelludo sensible
Muchos champús agreden tu cabello. Por ejemplo, en muchos champús se encuentran sulfatos. Su función es limpiar y hacer espuma.
Consecuencias: tu cuero cabelludo se vuelve sensible, deshidratado y reseco, y puede sufrir picores y la aparición de caspa.
Soluciones:
- Evita los champús que contienen demasiados tensioactivos decapantes, como los sulfatos
- Elige champús suaves con una composición limitada en número de ingredientes.
¿No sabes qué productos son para ti? Descubre tu rutina ideal en unos minutos.
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